miércoles, 21 de febrero de 2018

Las Reuniones de la Luna Llena



Nuestras reuniones de Meditación de la Luna llena tienen un significado muy especial, siendo de mayor importancia de lo que cree la mayoría. No siempre comprendemos la utilidad de estas reuniones, cuando son correctamente dirigidas y los presentes participan en forma adecuada.


La meditación que practican mensualmente los miembros de la Escuela Arcana durante el Plenilunio tiene su parte útil.
Hemos tenido el privilegio de recibir ciertas enseñanzas acerca de la Nueva Religión Mundial, que: algún día suplantarán las actuales actividades religiosas del mundo. Aunque ese día está distante, se ha intentado algo más que afirmar esa posibilidad. La Jerarquía establece sus planes mucho antes de realizar cualquier movimiento en Su trabajo espiritual. Algunas de las características de la Nueva Religión Mundial, si las sabemos apreciar, pueden proporcionar un significado muy profundo a las reuniones que celebramos. Una de tales consideraciones es el hecho de que en la nueva ciencia de acercamiento, el principio de invocación y evocación, será empleado en forma grupal. Otro factor significativo es que los momentos de la Luna llena son considerados muy valiosos y convenientes para este trabajo invocador y de recepción de fuerzas espirituales.


En la Meditación de la Luna llena procuramos aprender a actuar en relación con estas dos condiciones y, generalmente, nos abstenemos de utilizar estas reuniones para hablar sobre la escuela y discutir acontecimientos de la misma y en cambio dar conferencias y charlas sobre temas espirituales generales. La función de quien dirige estas reuniones consiste, en el momento en que se emplea el delineamiento de meditación, en ayudar a unificar el grupo, enfocando la atención en el trabajo espiritual a realizar y en sincronizar el pensamiento de los miembros presentes.

El proceso será espiritualmente superficial si no podemos lograr, en tales reuniones, hacer cierto contacto con la Jerarquía, Por eso confiamos en la potencia de nuestra invocación, como grupo, durante el momento de la meditación. Por lo tanto, nada debería decirse que distraiga nuestra atención y evite el triunfo del esfuerzo.


Para obtener éxito en el trabajo grupal debe haber unidad grupal y la regularidad en la asistencia y, aunque no existen reglas rígidas, se han convertido en una norma, debido a la necesidad evidente de no hacer públicas las reuniones de plenilunio, sino exclusivamente por invitación.

Hemos aceptado a ciertas personas que no son miembros de la Escuela, pero que estudian las enseñanzas de El Tibetano, y a amigos de la Escuela que asisten regularmente y simpatizan plenamente con lo que hacemos. Hemos decidido que el número de asistentes sea muy reducido. Es necesario observar que las reuniones de plenilunio no son apropiadas para que los miembros de la escuela inviten a sus amigos a fin de aprender algo, respecto a la Escuela, o que escuchen a alguien. Tampoco hemos sido absolutamente rígidos respecto a esto. En años venideros quizás estemos en condiciones de realizar reuniones públicas de meditación de Luna llena, mensualmente, entonces ellas serán un agregado y no una expansión de las reuniones regulares que realizamos para la invocación durante el Plenilunio.


El éxito de las reuniones depende más de la colaboración consciente de los miembros presentes que del dirigente. En una reunión de miembros de la Escuela existe la gran ventaja de que tenemos un grupo de personas que han sido preparadas y en muchos casos poseen un gran entrenamiento en la práctica de la meditación, por lo tanto, pueden enfocar sus mentes con éxito en el tema elegido. Este factor es otra razón primordial para restringir la asistencia a las reuniones de la Luna Llena.

Durante la meditación grupal debemos primeramente establecer el correcto alineamiento del individuo entre los vehículos de su personalidad, que actúan como unidad, y su propia alma, produciendo así la fusión necesaria del alma con la personalidad, la cual puede ser utilizada de dos maneras:

  • Primero, para abrir un canal para el trabajo invocador y;
  • Segundo, para llegar con éxito a ser una estación receptora.

Tal es la preparación del individuo en la reunión.

Además de esto, a fin de obtener un trabajo grupal exitoso, los individuos que asisten a la reunión deben lograr una fusión considerable de energía de dichas personalidades fusionadas con el alma, de manera que se crea en el recinto una fuente de abastecimiento de energía espiritual. Esta fuente de energía es creada por el propósito e intención consciente de los miembros que actúan como grupo; cuando ésta ha sido creada se transforma en un punto focal magnético y en una estación de luz, a través del cual pueden fluir las fuerzas espirituales. Por lo tanto, nuestra verdadera función consiste en crear un canal por el cual pueda fluir fuerza jerárquica.


Si se alcanza este resultado en cierta medida, debemos estar bien seguros de que el otro extremo del canal, por así decirlo, permanece abierto y activo. Si la actitud que caracteriza la consciencia de los miembros presentes en el grupo es obtener una meditación exitosa, lograr un punto elevado de consciencia espiritual y llegar a ser conscientes en forma satisfactoria de fuerzas espirituales, entonces tenemos un canal de poco valor. Nuestra función consiste en ser canal, no una estación receptora. El éxito de nuestro trabajo y la potencia de las fuerzas espirituales que pueden ser invocadas,  pasando a través del canal creado, depende, en gran parte, del desinterés de nuestros móviles cuando nos reunimos todos los meses. No concurrimos para obtener algo, sino para prestar servicio grupal. Poseemos simplemente una canasta de pan espiritual.

En el transcurso de los años asistimos en calidad de hábiles esotéricos que ofrecemos nuestro servicio como una oportunidad para que el Cristo y Sus trabajadores, que buscan – podríamos decir, desesperadamente en estos días – canales que se introduzcan en la mente de los hombres, a través de los cuales les lleguen las fuerzas espirituales necesarias para la salvación de la raza. Por lo tanto, lo que hacemos en estas reuniones no constituye, estrictamente hablando, parte de nuestra preparación espiritual como miembros de la escuela Arcana, sino que debemos utilizar los resultados de tal preparación.


En consecuencia, es evidente que tales reuniones para quienes asisten, son un privilegio y una oportunidad. Debemos recordar que la mayoría de los miembros de la Escuela Arcana no tienen esa oportunidad, no la han tenido, simplemente porque viven muy distantes. Cientos de miembros nunca han podido asistir a una Reunión de Meditación de Luna llena. Muchos, con gran esfuerzo han podido concurrir una o dos veces a la Conferencia anual, y este contacto es la máxima oportunidad que han tenido para tomar parte en el trabajo en que estamos empeñados hoy.

Dichas reuniones deberían caracterizarse por una silenciosa alegría y anhelo de participar en el trabajo espiritual, y nuestro pensamiento y anhelo tendrán que estar acrecentadamente enfocados sobre la necesidad del mundo y la realidad de la existencia actual de la Jerarquía Espiritual y el Cristo. La necesidad de la humanidad y la realidad de Cristo han de vivir en nuestra consciencia.

Alocución del Il.·. H.·. Foster Bailey
Reunión de Luna Llena, 21/12/1.950, Londres




Frases sobre Aries



ARIES – 21/03 – 20/04

Aries gobierna la cabeza. Es por consiguiente, el signo del pensador y, por lo tanto, un poderoso signo mental.
(Los Trabajos de Hércules: 34)

En Aries se encuentra el impulso que conduce al edificio de la forma, que durante eras constituirá la prisión del alma.
(Los Trabajos de Hércules: 34)

En este signo, la gran rueda empieza su vuelta cíclica.
(Los Trabajos de Hércules: 32)

Aries inicia el ciclo de manifestación.
(Astrología Esotérica: 79)


… En Aries comienza el proceso de la “iniciación más antigua”, por la cual ya ha pasado y pasará toda la familia humana.
(Astrología Esotérica: 81)

En los antiguos días de Accadia, este signo era llamado aquel “en donde se hizo el sacrificio de rectitud”, o el signo de los ángeles caídos.
(Los Trabajos de Hércules: 20)

En Aires tenemos la dualidad vinculada a la unión del espíritu  y la materia, durante la gran actividad creadora de la manifestación, al comenzar, el ciclo evolutivo…
(Astrología Esotérica: 96)


Aries es el signo zodiacal por el cual el Primer Rayo de Voluntad o Poder, llega a nuestra idea planetaria.
(Astrología Esotérica: 79)

Aries es también el que proporciona el fuego (Fuego Eléctrico) a nuestro sistema solar y la naturaleza dinámica de Dios que contiene en sí las cualidades que fomentan y nutren el calor y también el fuego que consume y destruye.
(Astrología Esotérica: 82)
  
Aries es el signo del poder que emana del fluir evolutivo de la divina energía, desde la deidad central, Dios, o desde el ser humano, un hijo de Dios.
(Los Trabajos de Hércules: 32)

Aries,… en distintos lugares en el Sendero de la Vida, obliga al alma a penetrar en la tierra ardiente y la somete a un proceso purificador durante la encarnación.
(Astrología Esotérica: 82)