viernes, 30 de octubre de 2020

Masitas conspirativas


Por The Intelektor Kat 

Entre las miles de vulgaridades que se encuentran a cada paso en la web, una de las más llamativas es la fantasía conspiranoica. En cualquier parte se ven elementos que atentan contra el orden establecido  o contra una determinada divinidad. 

Ridículo al máximo, encontré, por esas casualidades de la vida y la búsqueda de otro material en internet, que las masitas Oreo son parte de un ataque mundial al paladar. What? Sí, parece ser que las masitas en cuestión están atravesadas por símbolos tan ocultos que son visibles pero que en verdad no implican nada en relación con el ocultismo, el temido esoterismo o las órdenes de caballeros medievales y otras tantas. 

Desde el tripunteado hasta la cruz templaria, todo está en las masitas. ¡Y hay más! ¡Hasta osan tener tréboles de cuatro hojas! ¡Cuánta idiotez! Pregunto, ¿No sería más productivo comer las masitas con gusto a escrutarlas para encontrar lo que no existe?

Me río de tanta pavada, siento pena por las cerebros harto quemados y trato de no enojarme con tamaña ignorancia apelmazada.

Dejemos que las cosas fluyan, que la estupidez se aniquile por sí misma y mojemos las masitas en la taza de té con leche en compañía de nuestros nietos. Esto es un placer enorme para todos mis sentidos.  

miércoles, 28 de octubre de 2020

Oración a Pancho Sierra

 


Hermano mío,
Tú que ayer sembraste de luz,
y a cuantos desamparados
y desesperados llegaron hacia ti,
ayúdame a seguir por este sendero de luz,
ya que como hombre supiste vencer al mal.

Ayuda a todos nuestros hermanos,
rompiendo barreras y cadenas
baja tu santa mano,
bendíceme la frente,
que el Padre Eterno que te dio tu gran poder,
que cada día te haga más fuerte,
que yo después de la muerte,
te seguiré amando,

Pancho Sierra.




Quién era "Pancho" Sierra

 


Muchos aseguran que usaba una larga barba, poncho de vicuña y sombrero. Que tenía aspecto de profeta, si es que los profetas tienen un aspecto específico, pero se ve que eso inspiraba su presencia.

Nacido en el seno de una familia adinerada, el 21 de abril de 1831, Francisco “Pancho” Sierra y estudió medicina en Buenos Aires.

Cometió el error de enamorarse de su prima. Y fue correspondido. Y el romance causó escándalo y fue censurado por los padres de ambos.

Atravesado por el dolor, el descorazonado Francisco se aisló, pasó días a base de  mate y se sumergió en una profunda introspección que le provocó la iluminación. Desde entonces Pancho Sierra se transformó en un famoso médium que dedicó su vida a hacer el bien sin mirar a quien.

Miles de personas enfermas fueron recibidas y atendidas gratuita y personalmente por él en la Estancia El Porvenir, propiedad de su familia. La pócima con la que curaba consistía simplemente en agua fría que salía de su aljibe, pero que al pasar por sus manos ganaba un intenso magnetismo.

Su mirada y su voz eran tan profundas y penetrantes que también se creía que eran responsables de su poder curador.

El culto a Pancho Sierra, el gaucho santo, el doctor del agua fría, se multiplicó después de su muerte el 4 de diciembre de 1891.

A partir de ese día, en cada aniversario su mausoleo en el cementerio de Salto, en la provincia de Buenos Aires, recibe a miles de fieles. Hombres y mujeres que buscan curaciones y agua milagrosa en los pocos aljibes que quedan en la zona.

De: https://saltohoy.adiarios.com/nota/424472-quien-era-pancho-sierra

 

 

miércoles, 21 de octubre de 2020

Actividad invocativa


Por Heidi Fox Talbot

Leyendo el libro: "la Exteriorización de la Jerarquía", de Alice Ann Bailey, encontré una invocación muy apta para estos tiempos de letargo, cuarentena y extensión de la pandemia del COVID-19.

Es alentador saber que en alguna parte existen seres de luz que observan nuestras actividades y están allí a disposición, para cuando necesitamos de mayor amor, luz y protección divina. 

Este libro, se encuentra en nuestra biblioteca "El Topo de Alejandría" en las primeras entradas.

Recomiendo su lectura porque, y a pesar de haber sido escrito hace ya tantas décadas, no deja de ser actual y darnos amplias lecciones sobre temas que son trascendentes para la humanidad toda.

La invocación que a continuación les transcribo, es un llamado de atención a nosotros mismos, como reino de la naturaleza:


Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.

Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.

Que el espíritu de colaboración una a todos los hombres de buena vo­luntad donde quiera que estén.

Que el olvido de agravios, por parte de todos los

hombres, sea la tónica de esta época.

Que el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.

Que así sea y cumplamos nuestra parte.